Fenómeno común en la infancia y adolescencia, el asma es una condición respiratoria crónica caracterizada por inflamación en las vías respiratorias que causa dificultad para respirar. En la mayoría de los casos, los niños experimentan síntomas de asma en la escuela y éstos pueden severamente limitar su calidad de vida y capacidad de aprendizaje. La buena noticia es que se pueden prevenir y controlar los síntomas en la mayoría de los casos. En este artículo explicaremos más sobre el asma en los niños y cómo prevenir y manejar los síntomas en la escuela.
El asma es una enfermedad crónica que afecta las vías respiratorias y causa inflamación y constricción de los bronquios. Los síntomas incluyen tos, sibilancias, opresión en el pecho y dificultad para respirar. Los síntomas generalmente empeoran por la noche o temprano por la mañana, y en respuesta a ciertos desencadenantes, como alergenos, irritantes químicos, aire frío o ejercicio físico.
El asma es especialmente común entre los niños, y afecta alrededor del 8% de los niños en los Estados Unidos. Las causas del asma no se conocen con certeza, pero itos estudios sugieren que una combinación de factores genéticos y ambientales están en cada caso.
El diagnóstico del asma puede ser difícil porque los síntomas varían tanto de una persona a otra. Los médicos y alergólogos generalmente usan un examen físico completo, un perfil de alergias y pruebas pulmonares para determinar si una persona tiene asma.
El examen físico implica escuchar los pulmones con un estetoscopio para detectar sibilancias, un ruido silbante característico que ocurre cuando el aire fluye a través de bronquios inflamados. Además los médicos a menudo revisan los antecedentes médicos y las pruebas de alergia para identificar posibles alergenos que puedan desencadenar los síntomas del asma.
Para las pruebas pulmonares, el niño respira en un dispositivo llamado espirómetro que mide cuánto aire inhala y exhala y la cantidad de aire que fluye dentro y fuera de sus pulmones. Estas pruebas ayudan a determinar la fuerza y la capacidad de los pulmones.
La mejor manera de prevenir los síntomas del asma en la escuela es evitar los factores desencadenantes que puedan causar una reacción. Algunas de las medidas preventivas prácticas que pueden tomarse en las escuelas incluyen:
El manejo del asma implica una combinación de medidas para controlar los síntomas y el seguimiento de cualquier cambio en el estado de salud del niño. En la escuela, los siguientes pasos se pueden tomar para ayudar a manejar el asma de un niño:
A pesar de que el asma en los niños puede ser difícil de diagnosticar y tratar en la escuela, esta condición es manejable y prevenible con medidas de control eficaces. Al colaborar con médicos, alergólogos y otros profesionales de la salud se pueden desarrollar planes de tratamiento y prevención personalizados para cada niño con casos de asma. La prevención y el control del asma en la escuela puede ayudar a los niños a mantenerse saludables y disfrutar de sus experiencias educativas, reduciendo la posibilidad de ausentismo escolar.